jueves, 29 de septiembre de 2011

EscaleraS

Pensó que iba a tener que sonreir y madremía qué difícil se le hacía. Cuando comenzó a bajar las escaleras ensayó subiendo las comisuras de los labios, pero sentía la cara de plástico, QUÉ ASCO.

Una vez más estar rodeado de gente y SÓLO OIRSE A SI MISMO, observando, comprobando, corroborando, criticando... total, si sólo lo oía él... se oía sintiéndose superior, muy por encima de todas esas personas a las que veía tan predecibles, tan conformistas, tan serviles, tan, pero tan aburridas...

Despreciándolas mentalmente, continuó trotando escaleras abajo, deseando salirse del cuerpo plastificado que había desarrollado sin querer para no llorar todos los dias. Aún así, LA AUSENCIA DE PIEL no impedía que todo le recordara lo solo, lo amargado y lo cansado que estaba.

Y... vayapordios... nooo... mierda... lo predecible que resultaba él también, y aburrido. Y, sí, lo peor: CONFORMISTA.

Y salió a la calle, montó en el coche, apagó el móvil, y aislado del mundo una vez más, en el vacío del auto cerrado SE DEJÓ REIR y sintió alivio. El plástico aflojó. Se relajó por fin después de tanto tiempo y arrancó.

Ese dia la gente que se cruzó con él se alegró verdaderamente de conocerlo... incluso él se alegró de conocerse. Y esa noche durmió de un tirón, POR FIN.

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